Este relato se publicó por primera vez en los Cuentos de Amor de Locura y de Muerte del maestro Horacio Quiroga, que en el año 1917 pasaría a la historia de la literatura con 15 relatos que han marcado a varias generaciones de escritores y lectores de todo el mundo.

Hay pocas cosas en este mundo tan evocadoras en su ensoñación como la visión de un barco fantasma. Leyendas Varadas en la inmensidad oceánica, cascarones oscuros que se adivinan a lo lejos en prometedora desventura.

Qué fue de todos aquellos pobres infortunados que se embarcaron con esperanza del fruto del aventurero, de la riqueza y el horizonte? pescadores y navegantes que todavía rezan antiguas letanías antes de poner pie en la proa, mientras los ojos de las ventanas angustiadas contemplan desde la costa el oleaje despiadado de la mar embravecida

Naufragios, asaltos, escasez, pérdidas de rumbo y extravíos… Con la desgracia, incontables vidas se abisman en las profundidades del mar… Y lo más llamativo de los mitos de la muerte en el mar, es que esos cuerpos, que todavía pertenecen a la naturaleza, casi nos parece que se pierden en algún lugar ajeno a este mundo, como si las aguas estuvieran emparentadas con el mas allá, como si los cadáveres arrastrados hasta la orilla regresaran, voluntariosos, desde otro plano que poco o nada tiene que ver con los espíritus de la tierra firme.

La fuente principal para la elaboración de la conclusión ha sido el artículo del Blog Estudios Literarios y de Cultura > «La certidumbre de la muerte» de Karla Marrufo

Esta historia incluye el poema de Morrigang (@Xenomorfa2) > «Una leyenda del mar» y el poema «Un cementerio que mira al mar» de
Alfonsina Storni. Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals